Con el gobierno, nada es seguro

Son frecuentes las preguntas acerca del manejo de riqueza ante la edad de retiro y lo que se puede hacer para hacerlo más jugoso en el menor tiempo posible. Mientras más va llegando la persona a 60 años, mayor es el número de dudas y más urgentes se piden las respuestas.

Muchas veces, estas preguntas surgen cuando ya es muy tarde para tener una reacción contundente y no queda más que conformarse con las opciones que puedan ayudar a maximizar pensiones y ahorros del cliente.

Es un hecho que en los gobiernos de muchos países, las reglas a este respecto van cambiando; muchas veces los legisladores que apoyan beneficiar la palanca del sector demográfico de la tercera edad son precisamente aquéllos que van acercándose a ese momento. Pero los progresistas, los más jóvenes, tienden a apoyar las regulaciones que alargan las edades de retiro o bien, que truncan el monto de las pensiones, dado que mucho de ello implica sacrificios de recaudación para el erario.

Estamos viendo una tendencia a ir postergando más y más las edades de jubilación por parte de otros países.  A este momento, España la edad de jubilación es de 67 años para quienes no hayan alcanzado a cotizar 38 años y 6 meses de trabajo. En Reino Unido, este parámetro ya estaba en 67 años y acaba de ser modificado a 38. México sigue en edad 65, sin embargo, después de que se liberó al IMSS del pago de pensiones y entró la Ley de 1997, donde ahora las Afores pagan estos beneficios; la cantidad de pensión recibida es drásticamente disminuida.  Si a esto agregamos que agunas de las Afores han presentado minusvalías en los ahorros de sus aforistas en ciertos años, los compromisos con ellos se han disminuido considerablemente. 

De esta forma, la mejor estrategia es la de fomentar para sí mismo desde hoy las opciones de las que se hará uso mañana.  Esto equivale a cierta planeación, la cual, para un país como México donde la gente desea retiro a edades tan tempranas como los 55-60 años, es indispensable.  Nuestra edad oficial de jubilación es 65 años (y 1,250 semanas cotizadas, lo cual equivale a más de 24 años de trabajo!).  Ahora la pregunta es: ¿cuántos años te faltan para dejar de ser productivo? Un buen asesor debe presentarte las mejores opciones del mercado, independientemente de quién las ofrezca. Protección vs Rendimientos, de eso debe tratarse tu consulta y encontrar la solución ideal para el tiempo que te quede y el nivel de ingresos que tengas. Ante los cambiantes gobiernos y para no perder la cabeza, lo mejor es diseñarse a sí mismo su plan B.

¿Cuánto necesito para mi retiro?

Desde el blog de nuestro colega, Joan Lanzagorta de Planea tus finanzas, les compartimos el siguiente artículo con excelente enfoque hacia tu planeación en edad de retiro.

Hace muchos años me puse a pensar sobre cuánto necesito para mi retiro. Y en esa reflexión me dí cuenta que la mayoría de las personas vamos a vivir, sin recibir ningún ingreso, la mitad del tiempo que estuvimos trabajando.

Es decir: las personas usualmente tienen una vida laboral que dura alrededor de 40 años – desde los 25 hasta los 65 años – quizá un poco más. Y es posible que todavía vivamos 20 años o más.

¿Cuánto Necesito para mi Retiro?

Para calcular el monto que necesito para mi retiro, lo primero que tenemos que tener muy clara es cuál es mi esperanza de vida.

Según el INEGI, la esperanza de vida en México es de 77.8 años para las mujeres, y 73.1 años para los hombres. Pero este es un promedio nacional, que incluye a la población más marginada (que en México es más del 70% de la gente). Con los avances que ha tenido la ciencia médica – y que promete tener en el futuro – yo pienso que cualquier persona de clase media o superior debería pensar que va a vivir más. Sería trágico que se nos acabase el dinero antes, por ello es importante ser conservador.

El plan de mi retiro siempre lo he manejado suponiendo que viviré hasta los 85 años. De hecho ahora estoy pensando replantear mi plan para ver qué sucedería y cuánto más tendría que ahorrar, si llegase a vivir hasta los 90 años de edad.

Eso significa – si me retirase a los 65 años, viviré entre 20 y 25 años más sin recibir ningún ingreso, más allá de mi pensión  y lo que haya logrado ahorrar durante mi vida laboral.

Ahora debo pensar en cuánto dinero necesito cada mes para poder vivir sin preocupaciones. En este sentido, debo pensar que en ese entonces ya habré pagado la hipoteca de la casa y mi hija ya será económicamente independiente. Por lo que seguramente en mi retiro tendré menos gastos. Aunque por otro lado, los gastos médicos (incluyendo el seguro) se elevan muchísimo a medida que uno envejece. Además me gustaría tener la posibilidad de viajar.

Por ello, aunque algunos recomiendan a la gente planear su retiro considerando que pueden vivir bien con el 70% de sus ingresos actuales, yo he preferido hacer planes para mi retiro tomando en cuenta mi nivel de gasto mensual promedio – incluyendo mi hipoteca y la colegiatura de mi hija.

Mi gasto mensual promedio lo multiplico por 12 para obtener mi gasto anual promedio. Esa cantidad la multiplico por 25 – que es la cantidad de años que pienso que viviré durante mi retiro, para obtener la cantidad que necesitaré tener acumulada cuando llegue ese momento.

Por ejemplo: una persona que gasta 10,000 pesos mensuales – 120,000 anuales – necesitaría tener ahorrado, al momento de su retiro, alrededor de 3,000,000 a precios de hoy.

Si uno gasta 20,000 pesos mensuales, necesitaría el doble: la friolera de 6,000,000 a precios de hoy.

Claro: una parte estará en la Afore, pero dependiendo de nuestro nivel de ingreso, es probable que no cubra ni la mitad de este monto. Por eso es indispensable planear – y ahorrar – el resto.

¿Y la Inflación? ¿Y las Tasas de Interés?

Algunas personas quizá podrían criticarme. Me podrían decir que durante mi retiro parte del dinero sigue generando intereses y que por lo tanto, la cantidad que necesito tener en ese momento es menor. Es cierto, pero mucha gente invierte de manera muy conservadora durante su retiro, ya que prefiere no correr riesgos. Por ello, el rendimiento que puede esperar de sus inversiones es equivalente a la inflación. Es decir: el poder adquisitivo de su dinero no crecerá, sino que en el mejor de los casos se mantendrá. Por eso prefiero no tomar en cuenta ese efecto.

Por otro lado, también mencioné arriba que estas cantidades son “a precios de hoy”.

Desde luego, dentro de 25 años por el efecto inflacionario el dinero va a valer mucho menos que hoy. Lo cual significa que seguramente necesitaré mucho más.

Pero nadie puede predecir la inflación. Por ello, el monto que calculamos “a precios de hoy” debe ser actualizado cada año con respecto a la inflación. También debemos actualizar anualmente el monto que tendremos que ahorrar cada mes para esta meta. Si no, jamás nos saldrán las cuentas.

Como mencioné en este post, el ahorro a largo plazo – como es el ahorro para mi retiro – siempre lo debemos calcular a precios de hoy, y utilizar en nuestros supuestos el concepto de “tasa real”.

Ahora bien, la pregunta del “millón” es: ¿Cuánto debo ahorrar para lograr esta cantidad al momento de mi retiro? Llámanos y concerta una cita de asesoría con nosotros y haremos el cálculo contigo para que puedas elegir tu estrategia personal más efectiva.

[email protected]

Usuarios de las Afore pierden 140 mil mdp

Muchas dudas han salido por parte de clientes sobre el concepto de ahorro para el retiro últimamente, en especial durante el último mes ya que fue cuando recibieron sus estados de cuenta de afore.  La sorpresa fue general ya que hubieron rendimientos negativos considerables en sus niveles de ahorro (en algunos casos cifras hasta de 6 dígitos).  Esta minusvalía es explicada por las controladoras de afores a través de volatilidades a escala internacional que afectaron a los ahorros de los mexicanos.

“No es la primera vez que se viven períodos de fluctuaciones en los rendimientos de las afore. Lo importante a considerar es que, tal y como ocurrió en el pasado, los mercados financieros tenderán eventualmente a estabilizarse. Por ello es importante que observes el rendimiento a mediano y largo plazo y no tanto de periodos breves”, señala el documento que han recibido miles de trabajadores en sus estados de cuenta de Afore por el periodo del último cuatrimestre.

Sin embargo, los recursos acumulados de los trabajadores que están inscritos en el sistema registraron una pérdida de 139 mil 771 millones de pesos en los últimos cuatro meses; es decir, la mitad de los 277 mil millones que ganaron en 2012, según revelan cifras de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).  Esta es una cifra real que las controladoras de afores aseguran se recuperará eventualmente; en mejor escenario, a finales de 2013.  De tener un resultado tan favorable como proponen, significaría que el dinero de afores de los trabajadores mexicanos lo único que habrá hecho durante el 2013 es perder su poder adquisitivo.  De restablecerse los fondos de pensiones al cierre del año a como eran a inicio del 2013, simplemente habrían servido para pagarles comisiones a las afores y perder un año entero de rendimientos.

La Consar indicó que para contrarrestar la volatilidad financiera y contribuir a mejorar la seguridad de los recursos, tomó la decisión de autorizar adecuaciones al régimen de inversión, esto con el propósito de dar más diversificación a los ahorros de los trabajadores.

Entre las medidas, detalló el organismo, se permitirá realizar operaciones derivadas tipo swaptions, que incluyen opciones sobre swaps, opciones sobre futuros y opciones sobre forwards, así como futuros sobre swaps, lo que dará valor de la inversión durante variaciones en tipo de cambio, tasas de interés y de las bolsas de valores.

Si los ahorros de los trabajadores mexicanos en las cuentas de afores han sufrido minusvalías varias veces, los títulos en los cuales se invierte para procurar sus rendimientos están pactados a tasas flotantes, lo cual, deja qué desear en cuanto a su desempeño financiero a futuro.  Si bien está comprobado que las personas que ganan cuatro salarios mínimos al mes no recibirán una pensión equiparable a su último sueldo a través de los sistemas IMSS/Afore, también es un hecho que son pocos quienes estando en este supuesto inician un Plan Personal de Retiro individual por cuenta propia.

Lo que complemente este retiro será un gran beneficio en ese momento de vida, la mejor opción es un ahorro voluntario a través de alguna de las nueve compañías aseguradoras autorizadas en el país, bancos o sociedades de inversión.  El objetivo de estas estrategias de ahorro planificado es tratar de elevar la tasa de reemplazo del trabajador, esto es, tratar de acercar porcentualmente el ingreso mensual recibido en la tercera edad con el que se percibe durante su etapa más productiva de vida.  Más del 80% de los mexicanos logran una tasa de reemplazo en su edad madura de entre 30 y 40%, lo cual, deriva inevitablemente en carencias y dependencia a familiares o a seguir trabajando.

Es un hecho que depender de los sistemas establecidos por gobierno no serán un remedio total a esta situación, pero aprovechar los recursos disponibles a través de consultoría profesional confiable, puede ser ese salvavidas dorado que nos saque de apuros en los años más cruciales.  El primer paso es lo más importante: tomar el teléfono y aceptar asesoría.

Mitad de abuelos no completan

Si bien los adultos mayores poseen la experiencia que los años les han dejado, las preocupaciones interrumpen su plenitud. Ya que sus ingresos económicos resultan insuficientes.

Monterrey es la segunda ciudad en el país que enfrenta la insuficiencia de recursos, según el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) , que señala que el 58% de los regiomontanos que participaron en una encuesta indicaron la carencia en la materia.

El problema es latente en el resto del país, pues el 62% de los adultos mayores indicó que le sostiene económicamente un familiar, además el 4% reveló no tener ingresos fijos.

Aunque existen programas que promueven el empleo entre las personas de la tercera edad, algunos de ellos realizan oficios como empaqetar artículos en los supermercados o como vigilantes en estacionamientos.

Cuatro de cada 10 personas de esta población en México, reconocen que la dificultad para encontrar un empleo es el principal problema para los de edad avanzada; la salud, discriminación e intolerancia son otros de los factores que acechan a la vejez.

El problema adquiere tal dimensión que 62% de las personas, -jóvenes y adultos- están convencidas de que -“Dios les ayudará”- a resolver sus pendientes financieros.

A través de la encuesta Ahorro y Futuro: ¿Cómo piensan los Mexicanos?, la Amafore explicó que solo el 28% de la población considera ahorrar para su futuro; lo cual significa que en el mediano plazo, siete de cada 10 trabajadores retirados apenas tendrán dinero para sobrellevar su vejez.

Una de las principales herramientas con las que contamos los mexicanos es el iniciar un Plan Personal de Retiro.  Estos planes pueden ser deducibles de impuestos o no, según el asegurado lo decida.  Este tipo de estrategia personal se vuelve realmente útil y beneficiosa cuando viene aunada a una asesoría profesional que pueda destapar las necesidades financieras de relevancia: metas, tasas de remplazo, ingresos planeados, activos en mano, dependientes económicos, años para el retiro, edad de retiro ideal, etc.

En Seguros Monterrey New York Life contamos con los principales instrumentos de apoyo para llegar a un retiro de relevancia y de libertad financiera.  Toriba Consultores es un equipo especializado y capacitado profesionalmente para atender este tipo de asesorías patrimoniales de trascendencia para cualquier persona.

5 mitos sobre la contratación de seguros

Existen muchos mitos que han provocado que la gente tenga miedo de adquirir un seguro.

Algunos afirman que nunca pagan; otros, que son un engaño y que buscan excusas para no cumplir. La verdad es que, los seguros pueden darte muchos beneficios si sabes aprovecharlos.

Conoce los cinco falsos mitos sobre los seguros.

 

MITO 1: Los seguros no pagan.

REALIDAD: De enero a abril de 2011, en México fueron robados 26,604 autos asegurados, por los que las aseguradoras pagaron 1,700 millones de pesos según la convención de Aseguradoras de México.

 

MITO 2: Las aseguradoras se amparan en la letra chiquita.

REALIDAD: La Comisión Nacional de Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) se encarga de vigilar que se cumplan los contratos.

Los usuarios en general no conocen a fondo su seguro y no plantean sus preguntas a su agente, por lo que muchas de las quejas presentadas tienen que ver con cosas que los asegurados suponen les cubre el seguro y en realidad no es así.

 

MITO3: Los seguros son muy caros.

REALIDAD: Los seguros de vida pueden proteger al usuario si éste hace pagos anuales de 1% o menos de la cantidad asegurada, dependiendo de su edad.

Un hombre de 35 años que fuma y quiere asegurarse por 300,000 pesos, paga una prima de 350 pesos al año.

 

MITO 4: Los seguros que se anuncian son los mejores.

REALIDAD: Algunos de los que se anuncian como los mejores y más baratos, no lo son tanto.

Los que prometen que no habrá deducible sacrifican otras coberturas a cambio, afectando al usuario.

 

MITO 5: Es mejor un deducible alto en los seguros médicos.

REALIDAD: No necesariamente. Un deducible alto permite que baje la prima, facilitando el desembolso mensual, pero el usuario debe cuidar que no termine pagando de más al usar el seguro por ahorrar en la prima.

Por el contrario, si se contrata un deducible alto se debe reflexionar si la persona tendrá los ahorros suficientes para pagar el monto de deducible que se fijó.

¿Cuál es tu nivel de cultura financiera?

Cerca de 62 de cada 100 mexicanos carece de educación financiera, lo que se traduce en malos hábitos al momento de utilizar productos financieros, además de un desconocimiento de sus derechos y obligaciones frente a las instituciones financieras, advirtió la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

«No basta con ganar un dinero, sino que hay que saber cómo aprovecharlo y gastarlo. Un ejemplo de las implicaciones negativas que tienen la falta de conocimiento financiero para un país es la pasada crisis hipotecaria de Estados Unidos, pues durante 2008 la falta de previsión de las personas, quienes adquirieron una vivienda que no podían pagar dejó de ser un problema de presupuesto familiar para convertirse en un asunto macroeconómico, explicó el profesor investigador del departamento de finanzas y economía del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México, Pablo López Sarabia.

«Muchas veces las personas creen que tener educación financiera es escoger el producto con menor tasa de interés pero la realidad es que si vas a contratar un servicio financiero o solicitar un crédito es importante que no exceda los ingresos, eso sí es educación financiera, conocer cuál es tu límite y posibilidades», detalló el académico.

Una muestra de esa falta de conocimiento de la capacidad económica es que entre 850 personas entrevistadas en la encuesta ‘Educatec’, realizada por el Tecnológico de Monterrey, el 42% sí conoce cuál es la tasa de interés anual que cobra la tarjeta de crédito, mientras que el 58% no sabe nada al respecto.

La falta de cultura financiera no está ligada al grado de educación de la población ni a un segmento en específico, agregó López Sarabia.

«El tema de cultura financiera no sólo debe ir orientada a cierto sector económico o a personas de determinada edad, es necesario que todos tengan un mínimo conocimiento de los instrumentos disponibles y de la importancia que tiene llevar un registro de los ingresos y gastos», detalló por su parte Carrera.

En México por ejemplo, existen 158 millones de pólizas de seguros, 68 millones de tarjetas de débito, 41 millones en las Afores, 32 millones de cuentas de ahorro, a plazos 31 millones, cuentas de cheques 30 millones, tarjeta de crédito 22 millones y 11 millones de otros servicios.

Por lo que determinar cuál es el producto o servicio que más te conviene puede resultar complejo sino tienes un conocimiento previo de lo que se trata y de qué forma te beneficiará, recalcó el funcionario de la Condusef.

Con el fin de abatir la ignorancia financiera, la Condusef ofrecerá, durante una semana, conferencias y repartirá material didáctico en instituciones educativas y otros espacios, para  mejorar la calidad de información y conocimiento que tienen las personas sobre los productos bancarios.

Para conocer más sobre la Semana de Educación Financiera 2010, en la que también participa:  la Asociación de Bancos de México (ABM), la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), Banamex, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) y la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC) entre otras, ten en cuenta la siguiente agenda de actividades para el resto de la semana en el Distrito Federal.

¿Qué tienes planeado para tu aguinaldo?

Si estás contando los días para recibir tu aguinaldo e iniciar las compras de diciembre, recuerda que parte de ese dinero lo puedes destinar al ahorro para el próximo año y al pago de deudas.

El primer paso para saber qué hacer con tu aguinaldo es que determines cuáles son tus prioridades financieras, es decir, si tienes deudas que pagar en tu tarjeta de crédito o una hipoteca, si tienes planes de adquirir un automóvil o necesitas ahorrar para el pago de impuestos del próximo año, dijo el asesor en finanzas personales de Toriba Consultores, Daniel Zavala.

«Lo primero es  pagar lo que debes, esto es para reducir el costo total de la deuda, es decir, los intereses que estás pagando, porque si no tienes un control sobre tus deudas estas pueden afectar gravemente a tu patrimonio», afirmó Zavala.

Para pagar deudas

Si estás pensando destinar tu aguinaldo para pagar tus deudas, la recomendación  es que  inicies con la deuda que sea más costosa.

«Hay que recordar que entre mayor sea tu deuda más largo y costoso será terminarla por lo que puedes destinar por lo menos el 30% de lo que debes, es decir, si debes 20,000 pesos en tu tarjeta, trata de destinar 6,000 de tu aguinaldo así reducirás aproximadamente 15% de los intereses», explicó Zavala.

Posteriormente, destina un dinero al crédito hipotecario, sin embargo, para que puedas adelantar pagos de tu hipoteca, los bancos o Sofomes te piden que cubras al menos una mensualidad, por lo que si no cuentas con la cantidad suficiente para cubrir este pago lo más recomendable es que ahorres esa parte que tenías planeado pagar, dijo el asesor de Toriba Consultores.

El 16% de los mexicanos que habitan en Monterrey Guadalajara y Ciudad de México, reservaron su aguinaldo para el pago de deudas, según el sondeo que realizó la dirección general de Estudios sobre Consumo (DGEC) de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), del 24 de noviembre al 1 de diciembre de 2009.

Para los imprevistos

Si tienes planeado viajar para fin de año o para la fiesta de Reyes, trata de destinar una parte de tu aguinaldo para imprevistos para que puedas hacer frente a eventualidades como perder el avión, robo o urgencia médica, aconsejó Zavala.

La cantidad que destinas para este rubro puede ser el 10% de tu aguinaldo, de esta forma tendrás un dinero que puede ayudarte en caso de que te encuentres en una situación desafortunada, afirmó el asesor.

Para el consumo

Si bien es cierto que existen muchas oportunidades de adquirir los regalos de Navidad con facilidades de pago, como los créditos sin intereses, la recomendación  de la experta y la Profeco es que evites la fiebre de compras decembrinas.

«Piensa bien lo que quieres comprar y para que lo vas a usar, para que asignes un presupuesto, no hagas compras por impulso y que no gastes más del 50% de tu aguinaldo en la cena o regalos».

Considera destinar alguna cantidad de tu aguinaldo, por reducida que sea, para hacer crecer tu patrimonio; un fondo de inversión es una alternativa atractiva para iniciar un plan de ahorro a largo plazo, según el director de estudios de Mercado de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Marco Carrera.

En un fondo de inversión puedes iniciar tu participación desde 1,000  pesos y al hacerlo a largo plazo podrás obtener rendimientos atractivos, según detalló el directivo de la comisión.

Si deseas hacer la inversión en la Afore, considera que el rendimiento promedio que ofrecen las Afores en tu cuenta individual, a través de las Siefores, se ubica en niveles de un 9% y 10.7% anual, de acuerdo con la Condusef.

«Realizar aportaciones voluntarias a tu cuenta individual es una opción atractiva para inversiones a largo plazo con elevados rendimientos», afirmó Marco Carrera.

Por su parte, los Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) pueden ser una opción atractiva para diversificar tu portafolio, ya que ahora podrás realizar esta inversión a partir de 100 pesos a través de una cuenta bancaria sin pago de comisiones.

Si bien es cierto que el 26% de los encuestados por la Profeco destinó su aguinaldo en las fiestas de fin de año, la recomendación de los expertos consultados es que «no pongas todos los huevos en una misma canasta» y administres este dinero extra de tal forma que alcances a cubrir todas tus necesidades.

Nunca es demasiado temprano ni tarde para ahorrar

¿Cuándo debo comenzar a ahorrar? ¿Ya me conviene destinar algo de mi sueldo a un fondo para mi retiro? Estas preguntas le surgieron a Ricardo Manuel el día que recibió su primer salario, por 8,325 pesos.

«Yo sé que es un sueldo muy bajo, pero es el primero y por ahora no tengo muchos gastos; entonces, ¿dónde lo invierto?, porque todavía no tengo una afore”, dice.

Ricardo Manuel tiene 23 años y aún estudia economía y matemáticas en la universidad. A un año de titularse consiguió empleo de medio tiempo por honorarios. Quizás es porque le gustan los números o porque la cultura del ahorro ya permeó en los de su generación, pero quiere tener un colchón ‘para algo’, y está dispuesto a destinar 2,000 pesos de su sueldo actual para ‘ponerlos a trabajar’, asegura.

De trabajos previos que ha realizado durante las vacaciones de verano tiene ya 20,000 pesos y con eso quiere empezar, lo que desconoce es quién lo asesoraría con un capital de esa magnitud.

“Este perfil me encanta”, comenta Jeanne Hegner, directora de Planeación Estratégica de Seguros Monterrey New York Life, al analizar el caso del joven. “Ya tiene en la mente que debe ahorrar para algo y ése es el primer paso. Es una persona muy lista y planeadora”, agrega.

El horizonte

Las opciones de ahorro para el retiro son las Afores, el fondo de pensión que ofrecen algunas empresas a sus empleados y los planes personales de retiro (PPR) que cuentan con beneficios fiscales. Además, en algunos lugares existe el fondo de ahorro, prestación que ayuda al trabajador a ahorrar, aunque a corto plazo pues es anual.

El interés por el ahorro para el retiro aún no permea en la población mexicana. Para un joven como Ricardo Manuel, los gastos apenas comienzan. Le queda un año más en la universidad y mientras viva con sus padres no tendrá que pagar renta, luz, agua y tenencias. Por eso ha decidido ahorrar 25% de su sueldo.

Los asesores coinciden en que, en el mejor de los escenarios, un individuo debería ahorrar 10% de su salario desde joven para poder retirarse y mantener su estilo de vida.

Un segundo punto en el que están de acuerdo es que el joven enfrentará circunstancias en las que necesitará liquidez, por lo que un PPR no es la solución por ahora, dado que exige permanencia cuando menos hasta los 65 años de edad. La afore y otras prestaciones no las tendrá hasta que la compañía para la que trabaja por honorarios lo contrate. Mientras, necesita ahorrar por su cuenta.

Las recomendaciones

Para Ricardo Manuel hay tres estrategias y todas lo llevan a un fin similar: proteger su poder adquisitivo.

Seguros Monterrey New York Life recomienda que primero compre un seguro de gastos médicos mayores. “Ésta es la primera forma de protegerse, y a partir de eso ya puede pensar en el ahorro y formar un patrimonio. Si no tiene seguro y algo le pasa puede perder todo lo que haya ahorrado”, considera Jeanne Hegner. La sugerencia es comprar una póliza de 100,000 dólares de protección con una aportación inicial de 1,500 pesos y luego mensualidades de 500 pesos. Lo que le sobre es lo que se destinaría al ahorro.

Seguros Monterrey New York Life tiene un esquema llamado Objetivo Vida que le permitiría a Ricardo Manuel tener este seguro médico y también ahorrar. El ahorro está compuesto por una inversión de renta fija con un rendimiento anual garantizado de 2% en dólares, apuntan datos de la página de internet.

En el futuro, dice Hegner, cuando tenga un salario de unos 20,000 pesos mensuales y una afore, se le recomendaría pensar en la posibilidad de un PPR, teniendo en cuenta que éste tiene beneficios fiscales, pues las aportaciones de hasta cinco salarios mínimos son deducibles de impuestos. Sin embargo, no debe olvidar que no puede contar con este dinero hasta su retiro, y si necesita el ahorro antes deberá pagar los impuestos hasta ese momento no abonados.

En lo que los asesores coinciden es en que los factores son tiempo, disciplina y asesoría. Mientras más pronto comienza el ahorro más se tendrá; si se aporta cada mes la misma cantidad teniendo en cuenta la inflación anual, será mejor; y si además uno planea su estrategia de ahorro con un asesor o se informa con las herramientas que se ofrecen, tendrá todos los flancos cubiertos.

¿Quién se llevó tu pensión?

La Corte le da permiso al IMSS de pagar menos por jubilación.

Francisco Ruiz de la Peña se ve más joven de sus 33 años y, aún así, vive casi obsesionado con el tema de las pensiones.  Es tan complicado jubilarse con el IMSS que él puso una empresa para explicarle a los trabajadores cómo hacer para calcular su pensión.

Sus clientes, por lo pronto, son personas de 60 años o más que quieren saber cuánto podrán cobrar al mes.

Para empezar, les explica que es un mito eso de que con sólo 500 semanas de haber cotizado en el IMSS se tiene derecho a una pensión completa al cumplir los 65 años.

Con esa falsa creencia está gran parte de los trabajadores afiliados al IMSS que esperan recibir su jubilación de acuerdo con el sistema anterior al de las afore.

Si tú trabajas desde antes de 1997, puedes escoger el sistema de 1973, que te pide un mínimo de 600 semanas cotizadas y 60 años cumplidos para darte una pensión.  Hasta ahí, todo bien.  Pero sólo con 2,100 semanas cumplidas tienes derecho a la pensión completa.  Con 500 semanas: recibes una pensión de una cuarta parte del último sueldo.

Para complicar las cosas, en junio, la Suprema Corte de Justicia resolvió que el límite máximo de la pensión es de 10 salarios mínimos, y no de 25.  El director del IMSS, Daniel Karam, ya dijo que no hay de qué preocuparse, porque la resolución no es obligatoria.  Pero no hay algo por escrito que te garantice que no habrá recorte.

Tal vez sea el momento para que ahorres extra para tu retiro…

 

Notas adicionales a este artículo:

Si eres empleado y cotizas en el Seguro Social, tienes dos opciones:

1) Puedes escoger entre la ley de 1973 y que el IMSS te dé una pensión, o ir a la de 1997 y aprovechar el dinero que tienes ahorrado en la afore.

Para jubilarte necesitas haber dado dinero al IMSS cuando menos 500 semanas y cumplir 60 años.  Para una pensión completa necesitas 2,100 semanas.  En la página www.imss.gob.mx o en el estado de cuenta de tu afore viene cuántas semanas llevas.  Para hacer un cálculo aproximado entra a http://www.pensionesimss.com.mx/calculo_pension.html y les dejas tu correo electrónico con unos datos que te solicitarán y ellos te enviarán una estimación de lo que será tu pensión.

2) Empezaste a cotizar al IMSS después de junio de 1997 por lo que tendrás que ver cuánto tienes ahorrado en la afore. Revisa el estado de cuenta de tu afore, considera tan solo el dinero que dice “retiro, cesantía y vejez”.
Para jubilarte, necesitas haber dado dinero al IMSS cuando menos 1,250 semanas.  Checa el estado de cuenta de tu agore para ver las semanas.  Al final de tu vida laboral, lo que hayas acumulado en la afore te servirá para contratar una pensión.
Mete tus datos en la calculadora de la Consar.  Ahí te dicen cuánto tendrás ahorrado al final de tu vida laboral:  www.consar.gob.mx/calculadoraV4/index.asp

5 personalidades vinculadas al dinero

1. El Ahorrador.

Cuida hasta el último centavo. Sufre con frecuencia al tener que gastar y cuando lo hace, lo que más disfruta es saber encontrar las mejores ofertas y descuentos y luego le encanta presumirlo.

Piensa que las llantas del auto no se cambian sino hasta que revientan, las llamadas de celular son sólo en caso de extrema necesidad y se preocupa por cada foco que esté prendido en su casa. Al leer el menú de un restaurante siempre busca los platillos más baratos. Siente que la mayoría de los precios están deliberadamente inflados y que la mayor parte de las cosas son superfluas. Hay en él una oculta satisfacción de saberse austero. Piensa que lo sensato siempre es ahorrar, economizar, limitarse.

Si al ponerse una chamarra descubre que hay un billete de 20 pesos, sin dudarlo lo deja ahí.

Pros:

  • Tiene una auténtica habilidad para generar ahorro.
  • Suele ser organizado y confiable para el manejo de finanzas.
  • Difícilmente se encontrará con una de esas inmanejables deudas en tarjeta de crédito.
  • Sabe ser paciente para comprar, esperando el mejor trato, y sabe marcar prioridades al comprar.

Contras:

  • Se vuelve obsesivo y todo lo mide por lo que cuesta.
  • Juzga a los demás como irresponsables.
  • Puede arruinar los momentos de felicidad.
  • Puede tener conflictos con su pareja si no ahorra igual.

 

2. El Gastador.

Para él, comprar es un verdadero placer, no importa si es para sí mismo o para otros. Disfruta al buscar y encontrar cosas nuevas. Al comprar no piensa en cuánto dinero tiene, sino en lo fascinante del artículo.

No sabe de presupuestos ni de listas de compras.

Es raro que el dinero dure en sus manos. No es tanto por el precio de las cosas que compra sino por la velocidad a la que gasta. Cree ahorrar porque compra en las rebajas.

Si al ponerse una chamarra encuentra un billete de 20 pesos, sin dudarlo lo va a gastar ese mismo día.

Pros:

  • Sabe disfrutar del instante y crear momentos de felicidad para ellos y para otros.
  • Es generoso al comprar cosas para otras personas.
  • Desarrolla la habilidad para en- contrar artículos que mejoren el confort o el estado actual de su entorno.

Contras:

  • Es poco práctico, pues es fácil que pague de más o compre cosas que luego no use.
  • Es fácil que se vuelva disimulado para ocultar sus excesos en los gasto.
  • Puede destruir la confianza al romper los límites de lo que se ha acordado gastar.

 

3. El Arriesgado.

Es el emprendedor, el innovador y creativo, aquél a quien no le asusta la posibilidad de perderlo todo si eso lo pone cerca de ganar. Sabe que la línea corta para hacer fortuna pasa por correr riesgos.

Tiene la flexibilidad para saber que en unas se gana y en otras se pierde. Más aún, lo que en el fondo más disfruta es la adrenalina de correr ese riesgo, al grado de que, aun perdiendo todas, seguirá arriesgando.

Con facilidad se sienten ahogados como empleado en empresas de poco dinamismo, prefiere buscar su destino por fuera.

Pros:

  • Es una persona con visión, capaz de crear nuevos conceptos, de imaginar futuros, incluso sin detenerse mucho en los detalles.
  • Tiene una enorme capacidad de automotivación.
  • Sabe tener confianza en su intuición, no requiere racionalizar cada decisión.
  • No tiene miedo de tomar decisiones.

Contras:

  • Puede perder el piso y la objetividad en sus decisiones.
  • Su entusiasmo y su arrojo lo pueden volver vulnerable a engaños por parte de terceros con pocos escrúpulos.
  • Se vuelve impaciente cuando la gente no le compra la idea que ve tan clara
  • Puede ser insensible sobre la forma en que sus decisiones afectan a otras personas.

 

4. El Previsor.

Es el modelo de todos los asesores patrimoniales: tiene su futuro detalladamente previsto. Siempre sabe su saldo en la afore, acostumbra utilizar diferentes productos de inversión para cada uno de sus planes futuros. Ha calculado las cantidades precisas que requiere en su seguro de vida. Puede argumentar por qué eligió cada una de sus opciones financieras. Tiene seguros contra todo, incluyendo el de la casa, el de robo de laptop y de celular.

Está pendiente de los indicadores financieros. Se sentirá más cómodo como empleado que en la incertidumbre del emprendedor.

Pros:

  • Es muy confiable: es más probable verlo ganando poco que teniendo pérdidas en sus inversiones.
  • Tiene capacidad de sacrificio, ya que está dispuesto a limitarse en el presente con tal de sentir más tranquilidad con respecto al futuro.
  • Siempre tiene un plan para cada situación.

Contras:

  • Con facilidad se vuelve negativo, siempre espera lo peor de las cosas. Le encanta aquella frase de que «el pesimista es un optimista con información».
  • Se detiene tanto en cada decisión que puede dejar pasar grandes oportunidades.
  • Merma sus posibilidades creativas al querer tener la vida prevista, puede ser aburrido.

 

5. El Bohemio.

Es muy poco probable que esté leyendo este artículo.

Realmente no le gusta pensar sobre el dinero, ni siente necesidad de planear o anticipar.

Gasta conforme gana, sin mayores planteamientos al respecto. Si necesita gastar más ve la manera de ganar más… y ya.

No le preocupa mucho saber si la tasa de interés de su tarjeta de crédito es alta o baja y el tipo de cambio sólo lo averigua cuando realmente lo necesita.

Pros:

  • Suele ser una persona que está a gusto con la vida que lleva.
  • Normalmente tiene facilidad para congeniar con otras personas.
  • Es abierto hacia las decisiones financieras que toman las personas (socios) con las que se relaciona.
  • Tiende a vivir feliz, pues busca más hacer lo que quiere que lo que debería hacer, según un cálculo económico.
  • Está dispuestos a probar cosas nuevas, siempre y cuando sean divertidas.

Contras:

  • Sus decisiones financieras las toma a último momento, lo cual se traduce en mayores costos.
  • Carece de habilidades para resolver problemas financieros que, tarde o temprano, se presentan.
  • Tiende a ser desorganizado, con frecuencia se le retrasan pagos o acumula deudas, arrastra un desorden fiscal o se le olvida cobrar.
  • Deja las decisiones financieras en manos de los otros, evadiendo su responsabilidad.