De eso se tratan las fianzas

La Afianzadora Insurgentes, perteneciente a Grupo Financiero Aserta, pagó la reclamación de una fianza por 1,377 millones de pesos en favor de Pemex Exploración y Producción (PEP).

Ello, como resultado de los incumplimientos por parte del consorcio estadounidense KBR, el cual opera en México bajo el nombre de Commisa, para la construcción de 2 plataformas petroleras en el complejo de Cantarell.

La afianzadora menciona que dicho pago, el cual liquidó el pasado 19 de junio, es el «más grande en los 118 años de historia del sector afianzador, y fue posible hacerlo gracias a su solidez financiera, así como a su adecuado programa de reaseguradoras».

Para el analista de la compañía, José Ángel Montaño, la solidez de Afianzadora Insurgentes se basa en su «posición líder dentro del sector, a operaciones rentables bien capitalizadas y a una cartera de inversiones concentrada en bonos del gobierno de México de calidad de grado de inversión».

Por lo cual, considera el grupo financiero en un comunicado, este pago demuestra la responsabilidad social y el respaldo que la empresa otorga a sus clientes a través del otorgamiento de fianzas para garantizar el cumplimiento de sus compromisos.

El agente diferente

En el VI Foro Regional Asegurador y Afianzador llevado a cabo en la ciudad de León, Guanajuato en septiembre 2013, uno de los temas más relevantes que se abordaron dentro de los foros fue el del canal de distribución de agentes aseguradores.

Este tema fue desarrollado en distintos enfoques por varios expositores durante el mismo congreso, muy probablemente esto marca la importancia que ha cobrado últimamente y sobre todo, su potencial cambio estructural hacia el futuro.

Pocas son las compañías aseguradoras que buscan capacitar y entrenar en campo a sus nuevos agentes.  Por lo general, la preferencia es de encontrar agentes ya experimentados y con autorización vigente por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas para simplemente autorizarlos a comercializar sus productos bajo su expertise desarrollado a esa fecha.

No es de extrañar que México sea uno de los países que cuenta con los agentes con mayor edad promedio del mundo (55 años).  Este dato genera ciertas implicaciones y quizás muchas ideas preconcebidas sobre el desempeño profesional de personas arriba de los 50 años.  Este comportamiento es el que ha generado con los años un estigma entre el público en general.  No resulta raro encontrar personas que visualizan la carrera aseguradora como de segundo nivel o al menos no tan loable como las demás.

En definitiva, todos estos tótems sagrados están derribándose para dar paso a un nuevo perfil de agente asegurador (y afianzador), el cual, tiene a su comando productos de compañías que le permiten asesorar a sus clientes a detalle sobre acumulación, preservación y sucesión de riqueza.

Es un hecho que contar con un asesor profesional que convenza tus intereses a través de conocimiento y ejecución de planes personales, es un beneficio que bien podría significar la decisiva preferencia de un cliente por un agente u otro.

Si deseas conocer asesoría profesional o convertirte en un asesor de nueva generación, no dudes en contactarnos.  Estamos a tus órdenes, ¿porqué no nos pones a prueba?

El mejor consejo que me dio Bill Gates…

«Una de las cosas más impactantes que Bill Gates me dijo es ‘Aprende a decir no’. No tienes que tener contento a todo el mundo.»

También he aprendido de él observando cuánto se involucra en cualquier cosa que le importe. Lo bien que conocía los matices de mi producto fue una enorme lección, ningún director debe sentir que está por encima de la escala salarial.

Pero un consejo que me ha ayudado mucho provino de un discurso inaugural pronunciado por el entonces presidente del MIT, Charles Vest. Dijo que había que moverse. Algo cursi, pero asombrosamente cierto. No hables de lo que harás, hazlo. Cuando tu organización se paraliza, y cuando muere el espíritu de ver qué es lo que sucede, entonces deberías preocuparte. Antes de que hacer un video para la Khan Academy no pienso: hablo con gente y armo grupos de discusión. Obviamente tienes que tener algún aprendizaje, pero si estropea el tempo de la actividad, tienes que repensar las cosas. Al final del día, lo que importa es si tu producto funciona y si le gusta a la gente.

Mañana mismo empiezo…

Cuando dices eso, hablas en serio, como haces que cuando llegue el mañana estés dispuesto a cumplir.

Antes, los economistas creían que siempre tomábamos decisiones racionales, al elegir entre distintas opciones.

Pero hay rasgos irracionales en el comportamiento humano, que nos llevan a tomar decisiones subóptimas. Esto ha sido estudiado por los psicólogos Daniel Kahaneman (premio Nobel de Economía) y Amos Tversky, considerados los padres de la economía del comportamiento. El economista Richard Thaler utilizo los resultados de Kahaneman y Tversky para aplicarlos a la economía y a las finanzas y la neurociencia también se ha integrado. Ahora tenemos múltiple herramientas para entender y presumiblemente, mejorar nuestras decisiones económico-financieras.

La neurociencia actual ha detectado que existen regiones especificas de nuestro cerebro que se activan cuando tomamos decisiones utilizando el proceso de análisis que evalúa costos y beneficios. Al decidir se involucran regiones cerebrales que tiene que ver con las emociones, la experiencia y la intuición. Uno de los problemas al tomar decisiones a lo largo del tiempo es lo que se denomina “sesgo  hacia el presente”, que podemos explicar como sigue:

Supongamos que estas a dieta y es la hora en que normalmente tomas un pequeño refrigerio. Aparece un economista del comportamiento y te ofrece:

“Elige entre una manzana o una exquisita trufa de chocolate”; mañana a la misma hora te hará la misma oferta. Te pide que elijas de una vez hoy, lo que vas a querer comer mañana. Lo más probable es que escojas la trufa y le digas al economista que al día siguiente tomaras la manzana. ¡Después de todo se supone que estas a dieta!

Al día siguiente, como prometió, aparece el economista y te dice que a pesar de que elegiste la manzana, también tiene una trufa por si acaso decides cambiar tu decisión.

 

¿Qué haces?

Este dilema lo tenemos siempre en el presente nos proponemos tomar una decisión como estas:

  • Mañana comienzo mi dieta.
  • El mes que entra empiezo a ahorrar.
  • Mañana comienzo a hacer ejercicio.

El problema es que cuando llega el momento futuro ya nos parece atractivo cumplir el compromiso. Al tomar este tipo de decisiones nuestro cerebro tiene que escoger entre beneficios inmediatos o futuros. Según un estudio de Samuel McLure y otros, las recompensas en el presente inmediato activan la parte emotiva de nuestro cerebro mientras que los beneficios esperados en el futuro activan en la parte analítica. Así cuando el futuro se convierta en presente buscamos la recompensa rápida olvidando nuestra capacidad de análisis. Si tienes un sesgo hacia el presente, no te la pensaras para endeudarte.

 

¿Cómo triunfar?

¿Cómo combatir el sesgo hacia el presente?

  • Aprovecha las buenas intenciones originales y busca algún mecanismo que facilite cumplirlas. Pide a un amigo o familiar que te ayude a no desviarte de la elección inicial.
  • Procura recompensas alternas a cambio de cumplir con el cometido futuro. Cada vez que evites una tentación (como comer una trufa o endeudarte) date un premio.

Más trabajo, mismo sueldo

Por: Jessica Dickler

Si todavía tienes la suerte de conservar tu empleo, es muy probable que estés haciendo el trabajo de dos o tres personas, trabajando horas extras y sin una paga extra.

Los empleados que han sobrevivido a la ola de despidos del año pasado ahora tienen que aguantar una mayor carga de trabajo y un mayor estrés, muchas veces sin una compensación adicional.

En un sondeo reciente de CareerBuilder.com, el 47% de los trabajadores en Estados Unidos señalaron que se les han asignado más responsabilidades debido a los despidos ocurridos en su lugar de trabajo. El 37% dice estar haciendo el trabajo de dos personas y el 30% se siente explotado.

«Los empleados sienten presión adicional mientras reciben cargas de trabajo más pesadas y se esfuerzan por mantener los niveles de productividad», declaró Rosemary Haefner, vicepresidenta de recursos humanos de CareerBuilder.

Para darle cabida a este aumento de responsabilidades, el 34% de los trabajadores que conservaron sus empleos después de la ola de despidos pasan más tiempo en la oficina, con frecuencia trabajando más horas y más fines de semana, indicó el sondeo.

En ocasiones, los empleadores que ofrecen sueldos ajustados y que luchan por sobrevivir la recesión, no tienen más opción que pedir a sus empleados que cooperen más. Hay muy poco financiamiento disponible para aumentar los sueldos, por lo que las organizaciones se esfuerzan más y con otros métodos para mantener a los grandes talentos en su equipo, según John Dooney,  gestor de estrategias de empleo y RH para la Sociedad de Manejo de Recursos Humanos (The Society for Human Resource Management).

Dooney dijo que en una economía en recesión, «los empleados con alto potencial», es decir, los trabajadores con múltiples aptitudes pueden desempeñarse en diferentes escenarios, y tienen mucho valor para los empleadores.

Pero el impacto que esto tiene en la gente también debe ser tomado en cuenta, según Bob Eubank, director ejecutivo de la Asociación de Recursos Humanos del Noreste (Northeast Human Resources Association).

«Las empresas que están explotando a sus empleados está cometiendo un grave error», dijo. «Deben empezar a pensar en cómo se verán sus organizaciones cuando termine la recesión, de otra forma quedarán bastante solas».

La diseñadora gráfica Donna McCarty está considerando tomar un empleo nuevo en cuanto mejore el mercado laboral. McCarty, de 41 años, ha tomado responsabilidades parciales de tres personas que fueron despedidas de la editorial de periódicos en Maryland.

«Hemos perdido a 40 trabajadores en los últimos dos años», dijo McCarty. En los últimos meses ha tenido que cooperar más para completar el trabajo del director de arte, del diseñador de publicidad de bienes raíces y del profesional de TI, todos ellos despedidos en agosto pasado.

A pesar de la enorme carga de trabajo, McCarty no ha sido compensada por esas responsabilidades extra. «Sí pregunté por el aumento, pero el tema se pospuso», como ella explicó.

 

Si el mundo te da limones, haz limonada.

Las ventajas que tienen empleados como McCarty son que, al tomar más responsabilidades, están adquiriendo nuevas habilidades que podrían serles de ayuda posteriormente.

Ser más flexibles y enfrentar los problemas en tiempos difíciles puede ayudar a los trabajadores a sobresalir y a demostrar a sus empleadores actuales que saben trabajar en equipo, mientras que al mismo tiempo están afinando nuevas habilidades laborales.

«[Los empleados] deberían ver esto como una oportunidad para expandir sus propias habilidades profesionales y para probarle a sus organizaciones que tienen aún más capacidades», como señaló Suzanne Bates, autora del libro «Motivate Like a CEO.»

«Esto puede dar entrada a otras carreras distintas y a más oportunidades laborales», como ella dijo.

Los 10 puntos de un empleo excelente

Por: Christopher Lochhead

¿Te encanta tu trabajo? ¿Estás en una compañía exitosa? ¿Formas parte de un equipo fuerte?

Si tu compañía no tiene una ventaja competitiva en materia de tecnología, si no estás ganando lo que quisieras, y si tu empresa no está manejando debidamente la crisis económica, entonces es hora de renunciar.

La mayoría de la gente cree que una crisis económica es el momento perfecto para bajar la cabeza y esperar no ser el próximo en ser despedido, pero esto es un gran error.

La gente legendaria tiene empleos legendarios en compañías legendarias. La mayoría de nosotros pasa más tiempo trabajando que con la gente que queremos, así que, si vas a invertir gran parte de tu vida en el trabajo, debería ser uno increíble, ¿no?

Ahora, si no tienes trabajo y necesitas llevar la comida a la mesa, quizás estés obligado a aceptar la primera oferta decente que se te presente, y no cabe duda que en época de recesión, éstas no abundan. Pero no te vendas fácil ni niegues tus talentos: mereces trabajar en algo genial.

La clave es encontrar una compañía que use la recesión para mejorar a sus equipos de trabajo. El director ejecutivo de reclutamiento de ejecutivos en Daversa Partners, Paul Daversa, dice que «aunque tome un poco más de tiempo y sea más difícil encontrarlos, en esta economía aún quedan buenos empleos para buenas personas».

Desde mi silla en las montañas Sierra sobre Silicon Valley, puedo ver señales de recuperación y de creación de nuevos negocios, lo cual puede traducirse en oportunidades profesionales.

Por ejemplo, en los últimos seis a nueve meses me ha sorprendido ver el alza en las nuevas categorías prometedoras de software y hardware. Tengo la impresión de que las empresas, que están ansiosas por encontrar formas de cortar costos y seguir al frente de su competencia, están explotando las tecnologías novedosas de una forma mucho más agresiva que hace dos años.

Están dispuestos a arriesgarse con nuevos softwares, servicios y dispositivos desarrollados por jugadores relativamente pequeños. Ellos, por su parte, necesitan un talento estacionario que les ayude a tomar la delantera.

Sin importar el tipo de nueva embarcación que decidas tomar, el arriesgarse a lo grande puede tener resultados positivos enormes, sobre todo cuando todos los demás están jugando sólo con cartas seguras. Ahora puede ser el momento perfecto para arriesgarse con una jugada personal.

Si tomas este paso agigantado, aquí hay diez elementos que debes buscar en tu nuevo trabajo, sin importar el orden.

  1. Una compañía en un mercado creciente, con una marca fuerte y una posición líder.
  2. Una compañía con productos o servicios que los consumidores consideren esenciales. En economías malas, nadie consume productos que no sean esenciales.
  3. Buenas ganancias, con gran flujo de efectivo.
  4. Un equipo ejecutivo legendario (la gente legendaria construye compañías que son… bueno, ya saben).
  5. Una compañía que invierta en el futuro (nuevos productos, nueva tecnología, y nuevas ventas y campañas de mercadeo).
  6. Una relación con alguien dentro de la compañía, quien pueda ser una referencia sólida para ti (los mejores empleos nacen de las relaciones).
  7. Un gran papel (algo que realmente te emocione).
  8. Un buen jefe de quien puedas aprender.
  9. Un equipo ganador, gente con la que realmente te guste trabajar.
  10. Una oportunidad para hacer buen dinero.

Mucha gente comete el error de elegir el paquete de consolación empezando desde algo pequeño; mientras que esos aspectos importan, lo que es aún más importante es la oportunidad en el mercado, la compañía, el equipo ejecutivo, tu papel ahí y tu jefe directo. Si aciertas en todo esto, te divertirás, aprenderás y harás buen dinero.

El empleo entre los adultos mayores

El envejecimiento de la fuerza laboral y su futuro retiro afectará a las firmas, según Laura García; los empleadores deben prepararse para la pérdida del capital humano, advierte la vocera de la AMECH.

La capacitación es esencial para que los trabajadores más jóvenes adquieran las habilidades de los mayores.

CIUDAD DE MÉXICO — ¿Qué porcentaje de su fuerza laboral tiene intenciones de retirarse en los próximos cinco a diez años y qué impacto tendrá este fenómeno en su organización?

Esta es una pregunta clave que debería figurar en el temario de reuniones de dirigentes en todo el mundo, ya que cada vez más difícil conseguir quienes reemplacen a los que se retiran de la fuerza laboral. La potencial pérdida de productividad y de capital intelectual podría provocar un impacto devastador en muchas empresas que en la actualidad no están preparadas para adaptarse a la nueva realidad del envejecimiento de la fuerza laboral.

La paradoja que yace en el horizonte es que muchas de las personas que cuentan con el talento que las compañías necesitan retener son justamente aquellas que poseen la flexibilidad financiera y las posibilidades laborales de jubilarse o de llegar a arreglos laborales más flexibles.

En el corto plazo, los empleadores tendrán que concentrarse principalmente en desacelerar el éxodo de los trabajadores mayores que cuentan con las habilidades y los conocimientos más valiosos de la compañía, y al mismo tiempo, tendrán que preparar a los sucesores para que se desempeñen en funciones críticas y para que aprendan tanto como puedan antes de que los trabajadores expertos dejen sus posiciones laborales.

Atraer y retener a trabajadores mayores cobrará importancia en la agenda empresarial porque es evidente que el mayor segmento de la fuerza laboral que aún sigue sin ser aprovechado es el segmento de los adultos mayores, considerando que gran parte de ellos todavía goza de buena salud y puede aportar su contribución por bastante tiempo más allá de su jubilación.

Tanto el empleador como el empleado de mayor edad se encontrarán con que el futuro mundo del trabajo será una transición bastante difícil porque en ambos casos aún piensan de manera muy tradicional sobre los últimos años de empleo. Lo más preocupante es que los empleadores todavía tienden a considerar las jubilaciones venideras como oportunidades para ahorrar costos, lo que es peligroso y poco visionario.

En las futuras organizaciones no habrá lugar para el desperdicio de talentos, de modo que no debería existir quien tuviera habilidades o conocimientos obsoletos.

Por lo tanto, se necesitarán soluciones más sofisticadas para gestionar las demandas de talento de la empresa. Este nuevo enfoque de la gestión de talentos también se extenderá a preparar a los individuos para la jubilación porque el empleador cumplirá un papel más importante en definir lo que implica el retiro para los empleados de mayor edad.

Con el fin de seguir siendo atractivos para los trabajadores mayores que ya pasaron la edad de jubilación, será importante que los empleadores brinden los recursos profesionales necesarios a quienes están cercanos a una transición profesional, tales como el desarrollo de planes para la segunda fase laboral. Estos planes tienen que ser realistas y alcanzables, dada la gran cantidad de posibilidades que existen para equilibrar el trabajo con la vida personal y la diversidad de potenciales impactos financieros que pueden acarrear tanto por las elecciones de los individuos como por sus situaciones personales.

Mientras tanto, y para evitar una importante crisis fiscal provocada por cifras insostenibles de ciudadanos mayores cobrando pensiones y beneficios de seguridad social, los gobiernos tienen que inspirar el cambio tanto en empleadores como en individuos para lograr que la población que está envejeciendo tenga una vida laboral más prolongada. Algunos gobiernos en el mundo ya están avanzando en este tema, y están demostrando que, efectivamente, es posible encontrar soluciones ganar-ganar para la paradoja del envejecimiento de la fuerza laboral.