Cuando un seguro de vida te paga indemnización por invalidez permanente, ¿qué deberías hacer con el dinero?

De acuerdo a un caso de estudio, se plantea esta situación para una familia que recibió el beneficio de invalidez permanente equivalente a 5 años de ingreso anual cuando el padre, principal ingreso familiar, tuvo un ataque al corazón.  Su asesor financiero les dio un buen consejo para asegurar que la familia tuviera suficiente para salir adelante en caso de un evento de esta naturaleza.

Sin embargo, ¿qué debieron haber hecho con este dinero versus lo que de hecho hicieron con él?

Empezaremos con lo que que hicieron…

  1. Seis meses después de recibirlo, él se compró un Rolex.
  2. La familia entera se tomó unas vacaciones largas de verano que les costó poco más de tres meses de su salario.
  3. Engancharon una nueva casa y pusieron el resto del dinero que quedaba como garantía hipotecaria.
  4. El se compró el auto de sus sueños.
  5. Renovaron su casa actual.

Al final de todo esto, de la indemnización total, la familia se quedó con el equivalente a menos de tres meses de ingreso.

¿Tomaron las decisiones correctas? Algunos podrían decir: “bueno, es su dinero y tienen el derecho de elegir cómo y cuándo gastárselo. Además, ¿a poco él no vivió lo que siempre quiso, sus deseos de vida al final? Aparte, las vacaciones a lado de su familia que lo ama debieron ayudarle a su recuperación; ¡y todo esto sin contar las inversiones de capital a largo plazo que amarraron!”

Todos éstos son puntos válidos, pero ahora tomemos un momento para pensar con detenimiento en otros temas:

1.- Esta persona no será asegurable nunca más.

2.- El hizo una inversión de capital en forma de una propiedad pero también tomo una deuda mayor a lo que invirtió…. la cual tampoco podrá ser asegurable en el evento de que se presente otro evento crítico de salud y es evidente que una recaída es una posibilidad muy real.

3.- Compró lujos con un adelanto de ingresos que no habría comprado si no hubiera contado con ese dinero para empezar. (No era un bono salarial… pero fue tomado como tal).

Muchas familias no están al tanto de qué hacer en el caso de recibir un gran monto de dinero por invalidez permanente, y las aseguradoras pagan este tipo de indemnizaciones cada día, no hay vuelta en eso.

La responsabilidad de un buen consejero financiero es guiarlos a:

  1. Fideicomisar una parte del dinero para poder recibir una cantidad fija mensualmente para salir adelante de gastos fijos de la familia.
  2. Mantener de ser posible una cantidad aparte para compromisos como colegiaturas o incluso para tercera edad si se está cercano a ella ya que es cada vez más es un hecho de que incluso después de haber sufrido un padecimiento crítico la gente continúa viviendo por varios años más. Es muy importante no convertirse en una carga preocupante para los hijos.
  3. Si se está invirtiendo en una propiedad, no apalancarse de tal forma que la obligación sea muy pesada como para solventarla en caso de una recaída. Es importante que el ingreso de las rentas no se gaste, sino que se conserve en el mismo fideicomiso o en otro instrumento de inversión.
  4. Revisar y fortalecer las pólizas de seguro de otros miembros de la familia para que cualquier otro evento desafortunado no agudice las dificultades prevalecientes.
  5. Todo esto debe realizarse siempre conservando la cobertura médica familiar ideal para la situación.

Lo que consultores encontramos con mayor frecuencia respecto a estos temas es que falta lo más básico y elemental de todo: hablar al respecto en familia. Hay temores de tratar temas difíciles ya que obligan a pensar en cosas no tan agradables pero las familias que tienen una mayor solvencia que el promedio, son las que tienen una comunicación financiera abierta y más asertiva respecto al futuro.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.